Estructura de los modos de transporte VII

Estructura de los modos de transporte VII

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Escrito por: Sergio García*

Corresponde en esta ocasión tocar el tema de los medios ferroviarios para carga, los cuales se dividen en dos grandes grupos: los vehículos de tracción y los denominados de arrastre. Para formar un tren se requiere al menos una locomotora (unidad de tracción) y generalmente un número determinado de coches o carros (unidades de arrastre). La palabra “locomotora” proviene del latín “loco”, ablativo de “locus”, que significa lugar y del latín medieval “motivus”, que significa provocar movimiento.

La tecnología de las locomotoras inicia en el siglo XVIII, con la patentada por James Watt en 1769 utilizando vapor como fuerza de propulsión, la cual fue mejorada para su aplicación comercial en 1825 por George Stephenson. Su posterior desarrollo se extendió hasta finales de los años 50 del siglo XX. Las locomotoras propulsadas por electricidad como fuente externa, surgieron hasta 1879 como una alternativa más limpia y eficiente en cuanto al uso de energía. En la actualidad predominan sus aplicaciones en trenes de pasajeros, con velocidades punta cercanas a los 575 km/h.

En 1912 surgen en Europa Oriental las locomotoras propulsadas por diésel con algunas limitaciones por el enorme peso de sus transmisiones y su mayor demanda de energía, comparadas con las de vapor. Es hasta 1925 cuando la tecnología denominada diésel-eléctrica, logra integrar un conjunto de potencia formado por el motor de combustión interna, un generador de electricidad, un grupo de acumuladores y una transmisión con motores eléctricos individuales por rueda.

En 1939 se perfecciona esta tecnología, cuando la primera locomotora desarrollada en EEUU por la General Motors, alcanza un gran éxito en la industria, sustituyendo paulatinamente a partir de entonces, a las locomotoras de vapor. En la actualidad las modernas locomotoras diésel-eléctricas con sistemas de corriente alterna y potencias de 4 mil 400 a 6 mil caballos de fuerza (HP), son las más utilizadas para el movimiento de trenes de carga en toda América.

En los años recientes se ha experimentado con diversas innovaciones en cuanto a fuentes de energía destacando las relacionadas con celdas de hidrógeno y las denominadas de levitación magnética para locomotoras.

Por su parte el equipo de arrastre compuesto por los coches de pasajeros y los carros de carga, se ha venido transformando desde los primeros vagones construidos de madera hasta los más modernos fabricados en acero y aluminio. Es importante mencionar que las dimensiones y la capacidad de transporte de los carros, ha evolucionado a la par del desarrollo de rieles de mayor calibre, vías con escantillón más ancho (distancia entre ambos rieles) y estructuras de alta resistencia.

Existen diversos tipos de carros ferroviarios que se clasifican por su estructura, carrocería, el número de ejes, sus dimensiones, capacidad y los productos que pueden transportar. Los más comunes son:

Furgones. Tienen 4 ejes con carrocería en forma de caja rectangular techada, puertas corredizas en ambos lados, taras (peso en vacío) de 26 a 28 ton., largos de 50 y 60 pies con una capacidad de hasta 70 toneladas de carga. Se usan por lo general para el transporte de carga seca empacada o con embalaje (cajas, cuñetes, tambores, sacos, costales, tarimas y super-sacos, entre otros). Hay variantes como los super-cushion (con amortiguadores), los high cube (más altos de lo normal) y los refrigerados (para carga perecedera).

Tolvas. Carros en forma de caja y 4 ejes con un sistema de techo abierto o escotillas en la parte superior, con 4 compartimientos y un mecanismo de descarga en la parte inferior. Se ofrecen en diversas capacidades en m3 y taras entre 28 y 32 ton. Sus paredes frontal y trasera tienen una pequeña inclinación para facilitar su descarga por gravedad. Transportan productos a granel como minerales, petro-químicos, azúcar, harinas, semillas y granos alimenticios. Existen algunas variantes como las jumbo de alta capacidad (hasta 90 ton. de carga útil) y las de presión diferenciada para productos de fina granulometría como cemento, talcos o harinas alimenticias.

Góndolas. Tienen forma de caja sin techo y piso plano con 4 ejes. Registran taras entre 28 y 30 ton. Existen con paredes altas y bajas de acuerdo con el peso específico de los productos que transportan, (chatarra, minerales a granel, billets de acero, varillas, planchón y lámina, entre otros). Mueven hasta 70 toneladas y las hay con acopladores giratorios, techo removible para rollos de acero (góndolas cubiertas) y las balasteras con sistemas inferiores de distribución del balasto utilizado en las vías férreas.

Plataformas. Las de 89 pies de largo cuentan con 4 ejes y un piso plano reforzado con una estructura inferior. Su tara oscila entre 28 y 32 ton. Pueden transportar maquinaria, tractores agrícolas y otros vehículos pesados. Hay variantes con 2 quintas ruedas abatibles para transportar cajas de tráiler (servicio Piggy Back) y las que cuentan con candados giratorios para contenedores en estiba sencilla. Las denominadas de doble estiba, cuentan con un cajón inferior con travesaños en el piso muy cercano a los rieles, para colocar un contenedor sobre otro y lograr un bajo centro de gravedad. Pueden transportar contenedores de 20, 40, 45, 48 y 53 pies de largo. Por lo general vienen en sets de 3 y 5 carros articulados a fin de compartir los trucks (grupo de 2 ejes con amortiguamiento) y reducir el peso del conjunto.

 Carros tanque. Para el transporte de líquidos como agua, combustibles, alcoholes, químicos diversos, mieles, melazas y parafinas entre otros. Los cilindros del tanque, con independencia del acero estructural del cuerpo del carro, pueden ser de acero al carbón (para combustibles fósiles) de acero inoxidable (grados químico y alimenticio) de aluminio o bien con recubrimientos interiores de resinas sintéticas, así como presurizados para mover distintos gases. Sus paredes son de distintos grosores, dependiendo del peso y las presiones generadas por el producto a transportar. Su tara es variable con base en la capacidad volumétrica y el material de construcción. Generalmente transportan un mismo tipo de producto para evitar contaminaciones. Cuentan con tuberías y sistemas de carga superior, válvulas para descarga inferior y rompeolas interiores para amortiguar el movimiento de los líquidos que transportan. Los hay también con sistema de calentamiento al vapor, para licuar líquidos densos como asfaltos, melazas y sebos.

Triniveles automotrices. Tienen 4 ejes y una carrocería exterior completa, con posibilidades de utilizarse en dos o tres niveles para el transporte de vehículos ligeros como autos y camionetas. Se cargan y descargan por los extremos con el auxilio de rampas y puentes de acero para operar en grupos de carros. Tienen un largo de 89 pies y existen también los denominados Automax, con dos unidades articuladas que comparten el truck central. Su capacidad varía en función del tamaño de los vehículos a transportar y el arreglo interior en 2 o 3 niveles.

Carros Especiales. Entre muchos otros se cuenta con plataformas de cuello de ganso y distinta cantidad de ejes para el transporte de objetos voluminosos y de gran peso. Los llamados “center beam” para el transporte de hojas de vidrio con caballete central, así como el denominado “Geometry car” provisto de sistemas de rayos láser y patrones de medición, que es utilizado para la comprobación del “escantillón” y para verificar el “gálibo” disponible (claros de paso horizontal y vertical) en túneles y puentes en las distintas líneas ferroviarias.


* Catedrático del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Universitario CAAAREM

sgarciamac@yahoo.com.mx

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