Las reglas de origen en el TLCAN

Las reglas de origen en el TLCAN

2031
0

Escrito por: Alejandro Gómez Tamez*

Una vez que ha iniciado formalmente el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se han instalado 28 mesas de discusión sobre cada uno de los capítulos que conformará el nuevo acuerdo comercial. Entre las mesas más relevantes están las de acceso a mercados, ambiental, laboral, solución de controversias, mipymes, comercio electrónico, solución de controversias, entre otras. Pero de todas estas hay una que cobra especial relevancia y es la de origen.

Como hemos estado observando en las diversas discusiones y posicionamientos, las reglas de origen del TLCAN son un elemento clave en la búsqueda de la administración del Presidente Trump para lograr sus objetivos para la renegociación de este acuerdo comercial, en especial para la reducción del déficit comercial que los Estados Unidos tienen con México. Los Estados Unidos han señalado que buscarán endurecer o hacer más estrictas las reglas de origen para de esta manera “incentivar la proveeduría de bienes y materiales desde los Estados Unidos y Norteamérica”, además de que buscarán que la aplicación y verificación de éstas sea mucho más estricta. Todo esto es parte de la política de “America First (los Estados Unidos Primero), la cual busca generar empleos bien pagados en el sector manufacturero de nuestro vecino del norte.

El cumplimiento de las reglas determina si los bienes califican para la obtención de preferencia arancelaria (arancel cero) para el intercambio comercial entre los países que conforman el TLCAN, esto basado en el lugar de origen de los bienes o componentes que conforman un producto. Por ejemplo, si la regla de origen para automóviles en el TLCAN es de 62% esto implica que un auto ensamblado en México deberá tener al menos ese porcentaje de contenido (incluida la mano de obra) de México, Canadá y/o Estados Unidos para ser exportado a alguno de estos dos países libre de arancel.

De esta manera, queda claro que lo que suceda con las reglas de origen determinará si la renegociación del TLCAN se traduce en una modernización benéfica para los tres países, o bien resulta en una pérdida de competitividad para la región. En este sentido se ha argumentado que para aquellos productos en los que México tiene una participación de mercado marginal en los Estados Unidos (menos de un 10%), el endurecer la regla de origen sería “darse un balazo en el píe” dado que implica poner más obstáculos a las exportaciones nacionales, mientras que otras naciones podrán seguir vendiendo sus productos en Estados Unidos como lo han venido haciendo: pagando los correspondientes aranceles.

Así pues, esto preocupa porque se espera que muchos políticos estadounidenses se alineen con la postura del Presidente Trump y busquen reglas de origen más estrictas, al menos para algunos productos seleccionados (en especial los automotrices), aunque cabe señalar que las reglas de origen actuales en el TLCAN ya son mucho más estrictas que las plasmadas en otros acuerdos comerciales.

De acuerdo con la analista, Sandy Moroz, el gran reto que enfrentan México y Canadá es asegurarse de que lo que surja de la mesa de negociación de reglas no merme los beneficios actuales que genera el TLCAN; y es que los productores podrían decidir que las nuevas reglas son muy restrictivas y que son una carga adicional, y entonces opten por comprar su proveeduría en otras naciones como las asiáticas o europeas. Entonces ante el no cumplimiento de las reglas de origen renunciarían a la preferencia arancelaria del TLCAN y pagarían el arancel de Nación Más Favorecida (NMF) que los Estados Unidos tengan registrado ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para cada producto.  De esta manera se ahorran el esfuerzo de tener que cumplir con reglas de origen más estrictas pagando un arancel relativamente bajo.

El problema con este escenario es que si los empresarios optan por renunciar a sus preferencias arancelarias que el TLCAN les ofrece, se podrían destruir varias de las cadenas productivas existentes en el TLCAN. No debemos olvidar que el arancel promedio NMF que pagarían las exportaciones mexicanas a los Estados Unidos es de aproximadamente 3% (aunque hay productos que pagarían un arancel NMF por encima del 20%), por lo que el incentivo a dejar de abastecerse de proveedores del norte puede ser sustancial en muchos sectores productivos.

A manera de conclusión podemos señalar que la renegociación del TLCAN ofrece retos y oportunidades en el tema de regla de origen, ya que estás pueden ser una herramienta para fortalecer o debilitar las cadenas productivas en la región. De acuerdo a diversos análisis, de manera general el relajar las reglas de origen puede ser deseable para reflejar la globalización de la producción, pero sin duda pueden existir algunos sectores productivos en los que el endurecimiento de éstas efectivamente si puede generar más proveeduría regional (se debe analizar caso por caso). Sin embargo, hay que tener en mente que todos los tratados comerciales negociados por México, Estados Unidos y Canadá en los últimos 15 años contienen reglas de origen más relajadas que las vigentes para el TLCAN para la mayoría de los productos.

Las políticas populistas y nacionalistas estadounidenses probablemente signifiquen que habrá un endurecimiento para sectores sensibles como el automotriz, lo cual tendría consecuencias inciertas para el corto plazo. Es por todo lo anterior, que México y Canadá deben hacer mancuerna para minimizar la cantidad de fracciones arancelarias que serán sujetas de endurecimiento en su regla de origen, y de igual manera deben oponerse a cualquier intento de limitar la capacidad de acumulación de origen entre las tres naciones (algo que Estados Unidos ya puso sobre la mesa al señalar que quiere etiquetar contenido de origen individual para cada miembro, o al menos para ellos) ya que esto destruiría cadenas productivas en la región en perjuicio del empleo y la producción.


* Director General GAEAP

alejandro@gaeap.mx

No hay comentarios

Dejar un comentario